martes, 21 de septiembre de 2010

La moral y la risa de Maite

Septiembre es un mes bastante insoportable, tanto como una bollera con superioridad moral. Yo con Maite tengo debates sobre la moral que parecen sacados de 'El banquete' de Platón, en el caso de que Platón tuviera resaca y fuera un postadolescente emo. A mi novia la moral le parece fundamental, yo sé que es porque no frecuenta demasiado Barcelona.
Pero hablaba de septiembre. En septiembre en la librería yo me siento frustrada como librera y sucia como mujer. Porque tengo que vender cuadernos y libros de matemáticas en vez de los Cuentos completos de Flannery O'Connor. Y porque me atraen las y los adolescentes y eso si no es sucio, al menos es insensato. Y es que a pesar del analfabetismo estetico de la mayoría de ellos, de vez en cuando asoma un rostro de belleza abismal en vaqueros y zapatillas, con pecas y mirando al suelo de vergüenza.
Silvia me ha pedido que hable de ella, así que qué puedo decir. Ella es la persona que mejor me desconoce del mundo y esto, aunque no lo parezca, es un piropo. Porque incluso cuando se equivoca sobre mí, me gusta su manera de quererme. Ahora bebe por las tardes y se pasea por el mundo cual Bolly Fog, dejando una estela de chicas siempre por debajo de ella (y esto no es una metáfora sexual, amigas). Silvia, quiero que leas este blog siempre y quiero que la gente siga pensando que nos hemos acostado y quiero un mundo donde tú y yo sigamos enfrentadas, enamoradas y dejándonos llamadas perdidas e historias reencontradas.
Hoy tengo una fabulosa indigestión y pienso en los supermercados Eroski como símbolo del amor. Me duele la boca del estómago y el culo del cerebro. Decido no pensar, no beber tanta leche,  leer a Toltoi de una vez.
Abro un libro y leo:

"Entre el deseo de huida
y la imposibilidad de huir
la angustia contemporánea".

No sé si es de Kierkegaard o si lo he pensado yo algún sábado noche.

2 comentarios:

  1. Me encanta cuando dices "mi novia". Que bien te queda.

    Cuando era muy chiquita siempre me mareava en el coche y como no sabia que era lo que me estava pasando le decia a mi mama: "mami, me duele la boca".
    Era poesia lo mio. Ahora ya no.

    ResponderEliminar
  2. le queda ideal,
    y deberian publicarte en el pais semanal o en folletos del super o donde sea, porque mi risa no es más que un acto reflejo a tu ingenio.
    deitzen da.

    ResponderEliminar